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1.
La esperanza a la que se refiere el
Papa supone un cambio en nuestra actitud. Hay que dejar de ser
espectadores y volvernos protagonistas: de las
elecciones, de la política, de la economía, del trabajo,…de la vida.
Pero protagonista es la persona. Por lo tanto, se trata de empezar
por la persona: sin un “Yo” que se mueve, no empieza ni cambia nada.
2.
Pero el “Yo” sólo se mueve por un ideal, por algo que es
capaz de dar sentido a toda la vida. Sin una perspectiva ideal
adecuada, que pueda sostener en todos los aspectos de la vida, nadie
se mueve (como mucho, se queja). Por lo tanto, para que el “Yo” se
vuelva protagonista, hace falta un ideal.
3.
Afortunadamente, a ser protagonistas se aprende y este aprendizaje
es la educación. Todos necesitamos un lugar educativo: un
lugar donde seamos ayudados a vivir por el ideal, donde encontremos
personas que continuamente nos lo recuerdan, nos sostengan,
incluso nos corrijan.
4.
Para nosotros, ese ámbito educativo es la Iglesia y el ideal
al que somos educados en ella es el cristianismo. Frente a
las cuestiones urgentes de la vida se ve lo que cada uno ama; así,
cada vez que se nos convoca a acudir a las urnas, como cristianos
estamos llamados a dar razón de nuestra fe y de nuestra esperanza.
5.
Proponer a todos la experiencia cristiana es para nosotros la forma
más real de extender la esperanza en nuestros ambientes y en la
sociedad en su conjunto. A la política no le pedimos la salvación
(no es de ella de quien la esperamos, para nosotros y para los
demás); a los políticos, en cambio, pedimos que garanticen dos
cosas:
a)
la libertad de expresión y de acción para la Iglesia,
porque un poder que respeta la libertad de la Iglesia es también
tolerante hacia cualquier otro grupo, asociación o comunidad
intermedia. El reconocimiento del
papel público de la fe y de la contribución que ésta puede dar al
camino de los seres humanos es, por tanto, una garantía de libertad
para todos, no solo para los cristianos.
b)
El bien común. Existen unos derechos humanos
fundamentales y evidentes que toda acción política es llamada a
reconocer y a defender: la vida de toda persona humana, desde
la concepción hasta su muerte natural; el valor insustituible
da la familia, fundada en el matrimonio entre un hombre y una
mujer; el derecho de cada ser humano a nacer y a
ser educado en una familia; el derecho de los padres y madres
a colaborar e intervenir en las instituciones educativas
estatales y a fundar y sostener
instituciones educativas privadas.
6.
Por estas razones nosotros damos nuestra preferencia a quién
impulsa una política y una organización del Estado que favorezcan
esa “libertad” y esos “derechos”. Protagonismo de los ciudadanos,
unidad, libertad y bien común son favorecidos sólo por un poder
que se concibe, según el principio de subsidiaridad y de
solidaridad, como servicio al pueblo. El Estado es llamado a
apoyar, sostener y defender aquellas experiencias y aquellas
iniciativas de la sociedad civil en las que ella intenta organizarse
y dar respuesta a sus necesidades. Para la realización de obras, que
sean solidarias con todas las personas necesitadas en Puerto Rico,
es necesario promover una alianza entre los sectores público
y privado con la ayuda de un robusto sector de asociaciones sin
fines de lucro.
7.
En este momento histórico la principal urgencia es reconstruir
una unidad verdadera en nuestro pueblo. Una experiencia de
unidad que sólo puede nacer si recuperamos “la sensibilidad por la
verdad”, de la que habla Benedicto XVI, antes que de cualquier pacto
o estrategia. Sin amar la verdad más que nuestros intereses
personales o de partido, no habrá unidad ni búsqueda sincera del
bien común. Por este deseo de unidad y de construcción común es que
estamos interesados en el diálogo con
todas las personas y las realidades sociales, religiosas, culturales
y políticas en nuestro país.
Invitamos a todos a votar en las próximas elecciones
seleccionando aquellos candidatos que compartan estos criterios de
juicio.
COMUNIÓN Y
LIBERACIÓN
Octubre 2008

"Le fe, expresión ùltima del afecto a uno mismo." Asamblea
Internacional de Responsables de Cl.
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