Testimonio de un amigo que viò algo interesante.
Click aquì para ver las
fotos
Quisiera
compartir mi experiencia tras haber conocido a una comunidad de amigos.
Amigos no como cualquier otro amigo, amigos especiales, amigos normales
pero con algo que los hace diferentes a los demás.
Recuerdo que hace tres años atrás una
estudiante del Prof. Zaffaroni me había invitado a formar parte de una
actividad en la que necesitaban a alguien que hiciera una representación
de Caligula, pues yo estaba en teatro y me invitaron. Ese día nos tomamos
una foto en la cual yo aparecía, yo no conocía a ninguno de los del
grupo, yo solo fui un invitado. Pasaron los años y yo estaba entrando en
una gran depresión que me hizo retirarme de la universidad, mis amigos me
dieron la espalda cuando mas los necesitaba, fue entonces que decidí
encerrarme en mi soledad. Perdí un poco la confianza en Dios y me sentía
que no valía nada. Ya nada me llamaba la atención, no quería ir a ningún
lado con nadie, no me sentía joven. Fue entonces cuando de una forma
misteriosa decidí un día hacer una llamada telefónica, llame al Prof.
Zaffaroni ya que hace tres años me habían echo una invitación a este sitio
donde se reunían a leer un libro, hablar y compartir. Pues yo me sentía
demasiado solo y comenze a ir a estas reuniones. Me recibieron muy bien,
hasta me invitaban a cenar juntos, ver películas en el cine, conocer mas
personas, etc.
Comenze verdaderamente a experimentar
unos cambios en mi vida. Entonces en una de estas reuniones o mejor dicho,
escuela de comunidad, se menciono de unas vacaciones que pasaríamos
juntos en una de las montañas de mi Puerto Rico. Yo estaba preparado para
ello. Estaba ansioso que llegara ese día. Al fin el día esperado,
salimos la tarde del 18 de Mayo del 2000, habían personas que nunca había
conocido, incluso había un joven que venia de California a compartir con
nosotros en las vacaciones, su nombre: Guido Piccarolo. Estas vacaciones
duraron 3 días y 3 noches, pero parecieron eternas. Les voy a contar
porque. Llegamos el Jueves en la tarde, bajamos el equipaje y preparamos
las camas y las cabañas. Luego fuimos a cenar ya que nuestro Chef Alfonso
nos había preparado una rica pasta. Luego de la cena nos conocimos todos
y fuimos a la cancha a jugar diferentes juegos y hasta cantamos muchas
canciones dirigidas por Raffaello y su guitarra. Nos despedimos y fuimos a
dormir. Al otro día Viernes nos levantamos temprano y después del
desayuno nos fuimos a caminar por una montaña mas alta la cual para
llegar al final teníamos que cruzar 3 veces un río. Todos nos quitábamos
los zapatos y al agua. Todo era una diversión única. Al llegar a la cima
veíamos la hermosura de la naturaleza, el cantar de las aves, la variedad
de frutos, etc... Allí hicimos un Picnic y comimos y descansamos ya que
el recorrido fué un poco agotador pero lo disfrutamos. Luego bajamos y
volvimos a cruzar el río 3 veces, algunos se tiraron a refrescarse un
poco, yo por ejemplo tenia solo un par de zapatos los cuales por haber
ayudado a Carla a cruzar resbalamos los dos y caímos dentro del agua y
mis zapatos empapados.
Luego fuimos a las cabañas, donde
quiera que se formaba un grupito para tomar fotos aparecían todas las cámaras
que habían y ya parecíamos modelos, era como un vicio. Luego de que
descansamos, nos preparamos para una pequeña reunión, donde cantamos al
son de la guitarra y la alegría de cada uno. Allí nuestro amigo Guido
nos daría su testimonio de haber conocido a esta comunidad de amigos. Fue
tan hermoso su testimonio que yo me retrate en su vida y fue allí cuando
pude ver claramente el porque CL había llegado a mi vida. Fue tan
especial ese momento que Raphaelo nos pidió que para la noche siguiente
todos tendríamos una pequeña fiesta y que todos deberían tener algo
preparado, luego nos fuimos a cenar y vimos una película la cual se
llamaba "Las alas de la libertad". Luego de esto fuimos a
dormir. Al siguiente día nos fuimos a la playa, llevamos nuestras
neveritas y la pasamos muy bien. En el agua jugamos diferentes juegos, fue
todo un verdadero compartir. En una ocasión subimos un grupo a ver un
lado del mar, era tan hermoso el paisaje que se habría delante de
nuestros ojos que por petición de Guido dijimos un Angelus en honor a
tanta belleza. Luego de ese día de playa regresamos a las cabañas, nos
preparábamos para la fiesta. Yo había entonces preparado un monologo ya
que lo mío es teatro, mi monologo trataba de mi vida y el como llego CL a
mi vida. Todos estuvimos fantásticos, cantamos , reímos , oramos , todo
fue una verdadera fiesta de amigos. Nadie quería que esto terminara, que
las vacaciones siguieran.
El domingo se fue a la iglesia temprano,
yo fui con Daniel al aeropuerto ya que nuestro amigo Guido regresaba a
California. Para mi era como si conociera a este amigo de muchos años y
tan solo lo había conocido unos días atrás. Nunca había tenido unas
vacaciones como estas. Me sentía junto a mis seres queridos, no sentí
preocupaciones de ninguna clase durante todo este tiempo. Para mi fue como
si conociera a estas personas de siempre y muchos nos conocimos solo allí.
Fue maravilloso, cada uno fue especial. Me di cuenta que hemos sido
creados el uno para el otro. Que lo que el Creador ha hecho lo hizo para
mi y para ellos. Es que no tengo palabras para describir lo que sentí,
todo de una forma desinteresada, la alegría de mi corazón por estas
personas, el deseo que el mundo entero tuviera y sintiera lo mismo, la paz
, el compartir, las oraciones, las canciones, la vida, todo fue posible
gracias a ese Hombre del cual muchos conocemos y pocos le conocen, gracias
a todo esto es que podemos tener una experiencia única, una experiencia
que jamas olvidaremos si la seguimos alimentando. Una experiencia
maravillosamente única.
José
Muñoz |