| Comunión y Liberación Puerto Rico | |
|
|
|
|
|
25 - 29 de mayo de 2003
Es una vista diferente desde adentro. Yo nunca he sido del tipo muy servicial y todas las mañanas al levantarme más temprano que todos para preparar el desayuno con mi compañero Pedro, me arrepentía de haber aceptado tal responsabilidad. Pero, una vez comenzaban a levantarse todos y comenzaban a comer y a conversar me alegraba de ser parte de lo que estaba aconteciendo. Saber que nuestro esfuerzo, aunque grande, no estaba provocando aquello, sino que era en su plenitud un regalo de Otro hacia todos nosotros. Ahora comprendo mejor lo que mi amigo Fabrizio me ha repetido muchas veces, que es maravilloso tener una “amistad operativa”, pues siempre que me tocaba hacer algo lo hacía en compañía de mis amigos y para nuestros amigos. Estas vacaciones le han dado un aire nuevo al primer encuentro que tuve hace unos años con la compañía de CL y han renovado mi amistad con mis amigos al mismo tiempo de brindarme nuevas amistades.
Cami
Siempre he sido una niña educada en la fe católica desde muy pequeña, mis padres siempre me enseñaron y me inculcaron que no había cosa más importante que la fe en Nuestro Señor, pero no fue hasta los 15 años que por decisión propia comencé a ir a misa todos los domingos. A decir verdad si le sumamos el afán por cumplir los mandamientos sólo a esto se limitaba mi encuentro con Dios. Luego de pasar por varias situaciones difíciles, como por ejemplo la muerte de mi padre, sólo por mencionar una, me sumergí en una gran depresión. Hace aproximadamente un mes mi cardiólogo me comenzó un agresivo tratamiento contra esa misma depresión porque ya me estaba afectando y empeorando ciertas condiciones que tengo en el corazón. Cuando llegué a las vacaciones comencé a experimentar una alegría inmensa difícil de describir. Poco a poco fui experimentando el encuentro con Cristo Resucitado. Este encuentro se fue dando a través de la compañía; esa amistad que se fue formando desde los profesores Fabrizio, Pepe y hasta el Padre Diego, hasta Camil y Pedro quienes fueron los encargados de cocinar para el batallón. Al cantar, jugar y reír juntos se manifestaba el amor de Cristo. Durante esos cuatro días entramos en contacto con la naturaleza como yo nunca lo había hecho. Fue experimentar la Majestuosidad Divina en todo su esplendor.
Jancy
|
|
![]() |
![]() |
|
![]() |
![]() |
|
![]() |
![]() |
|
![]() |
![]() |
|
![]() |
||
|
|
||